Cuando tenemos una lesión aguda, un accidente o un dolor cronificado por el paso del tiempo, la masa muscular, el equilibrio, el control postural y la coordinación motora deben trabajarse de manera progresiva, combinada y controlada. Por eso a veces empiezas a entrenar y te lesionas. Vas al fisioterapeuta a tratar de forma pasiva la lesión, pero el dolor vuelve a aparecer.
El ejercicio terapéutico es una intervención clínica, prescrita y supervisada por un fisioterapeuta, con objetivos concretos y una progresión basada en la respuesta del paciente, muchas veces combinada con una terapia más pasiva que nos ayude a tolerar mejo la carga que vamos a ir estableciendo.
Consta de un proceso dosificado, planificado y personalizado del movimiento, de los ejercicios, para recuperar la función, reducir el dolor y mejorar la calidad de vida.
No es un entrenamiento o simplemente hacer ejercicios, debemos plantearnos siempre qué objetivo tenemos, y tener muy claro a qué ritmo podemos ir avanzado, qué actividades podemos realizar, y a veces cuales debemos descartar o retrasar.
Suele incluir ejercicios de fuerza muscular, de movilidad, de flexibilidad, de coordinación, de control motor y de equilibrio, de movilidad y estabilidad articular, muchas veces planteando una progresión muy controlada del movimiento. Suele existir también un trabajo cardiovascular, un ejercicio funcional aprendiendo a coordinar la función de varios músculos, tal y como sucede en la vida diaria.
La intensidad y la dificultad de los ejercicios la marca la progresión del paciente, la lesión previa, o el objetivo marcado. A veces queremos prevenir una recidiva, otras en cambio, se buscan objetivos más exigentes.
Contacta con nosotros, te escuchamos.
Utilizamos cookies necesarias para el funcionamiento de la web y, cuando corresponda, cookies de terceros. Puedes aceptar o rechazar las cookies no necesarias. Para obtener más información, consulta nuestra Política de Cookies.
